Reducción de la jornada laboral avanza a 40 horas tras aval del Senado

Reducción de la jornada laboral establece límite de 40 horas semanales sin bajar salarios y fija nuevas reglas para horas extra
El Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma constitucional que reduce a 40 horas semanales la jornada laboral en México. El dictamen modifica el apartado A del artículo 123 de la Constitución para establecer un nuevo límite máximo de trabajo, fijar un tope actualizado a las horas extraordinarias y prohibir que personas menores de 18 años laboren tiempo extra.
La llamada reducción de la jornada laboral mantiene intacta la iniciativa presidencial enviada al Congreso. El nuevo esquema conserva un día de descanso obligatorio por cada seis días trabajados, pero disminuye la carga semanal total. Además, garantiza explícitamente que el salario de las y los trabajadores no sufrirá disminuciones como consecuencia del ajuste en el tiempo laboral.
Durante la presentación del dictamen, la senadora Geovanna Bañuelos de la Torre, presidenta de la Comisión del Trabajo y Previsión Social, sostuvo que la reforma busca reorientar el modelo laboral hacia criterios de justicia social y salud pública. “Trabajar menos horas no es producir menos, sino vivir mejor”, afirmó desde tribuna, al argumentar que la medida permitirá recuperar tiempo para la familia, el descanso y el cuidado personal.
La legisladora recordó que, de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las jornadas prolongadas están asociadas con mayores niveles de fatiga, estrés y enfermedades físicas y mentales. También subrayó que extender el tiempo de trabajo no necesariamente se traduce en mayor productividad. “Trabajamos más, descansamos menos y la productividad no crece en proporción”, señaló.
Dice Marath Bolaños que el empleador y el empleado podrán negociar cuántas horas extras trabajar.
Si tenemos esa libertad entonces por qué una de las mayores violaciones de empresas es no pagar esas horas extras? Están profundizando las desigualdades en lugar de disminuirlas. pic.twitter.com/OmwO3y8SZK— YoPorLas40Horas (@YoXLas40Horas2) February 5, 2026
El dictamen introduce cambios relevantes en materia de tiempo extraordinario. El límite semanal de horas extra pasa de nueve a doce, mismas que deberán pagarse con un 100% adicional sobre el salario ordinario, es decir, al doble. Sin embargo, queda prohibido que personas menores de edad realicen labores extraordinarias bajo cualquier circunstancia.
A pesar del aval unánime en el Senado, la reforma aún no entra en vigor. Para su aplicación requiere la aprobación de la Cámara de Diputados, el respaldo de la mayoría de los congresos estatales y su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Posteriormente, el Congreso de la Unión deberá adecuar la Ley Federal del Trabajo para definir los plazos de implementación, los mecanismos de transición para los empleadores y la obligación de contar con registros electrónicos de jornada.
Aunque la votación fue unánime, el debate dejó posturas encontradas sobre el alcance real del cambio. Legisladores de oposición advirtieron que la reforma no garantiza dos días de descanso por cada cinco trabajados, una demanda impulsada por distintos sectores laborales.
La senadora Cristina Ruiz Sandoval (PRI) cuestionó que trabajar seis días continúe siendo la regla constitucional. Por su parte, el senador Clemente Castañeda (MC) señaló que sin ampliar el descanso semanal el impacto en la calidad de vida podría ser limitado. Ambos coincidieron en que el aumento del tope de horas extraordinarias podría derivar en jornadas efectivas de hasta 56 horas semanales, superando incluso el esquema actual de 48 horas.
En la misma línea, la senadora Karla Toledo Zamora (PRI) consideró que ampliar el margen de tiempo extra podría incentivar cargas laborales más extensas en lugar de promover nuevas contrataciones. El senador Marko Cortés (PAN) calificó la reforma como “justicia a medias” y apuntó que el 55% de las personas trabajadoras en la informalidad no se verán beneficiadas directamente por el cambio constitucional.
Con este paso legislativo, la reducción de la jornada laboral se perfila como uno de los ajustes más relevantes al marco constitucional en materia de trabajo de las últimas décadas. El debate ahora se traslada a la Cámara de Diputados y a los congresos estatales, donde se definirá el ritmo de una transición que impactará de forma directa en la organización del empleo formal en México.

